DESDE MI ATALAYA DIGITAL (XXV). ¡LA JUBILACIÓN ES UN DERECHO, PERO NUNCA UNA OBLIGACIÓN!

RETRASO VOLUNTARIO EN LA EDAD DE JUBILACIÓN

Para quienes desean el retraso voluntario en la edad de jubilación el Estado haría muy bien en respetarles e incentivarles fiscalmente, y lo que debería hacer es  jubilar a los «jubiladores»: mandos directivos, auténticos personajes públicos y privados que fuerzan la voluntad de muchos trabajadores, la inmensa mayoría, retirándoles contra su voluntad y cargando en la Seguridad Social millones de pensiones que les corresponden a pesar de encontrarse en buenas condiciones físicas y psíquicas; lo más lamentable e injusto: ¡LA JUBILACIÓN ES UN DERECHO, PERO NUNCA UNA OBLIGACIÓN! OPINIÓN. Jubilación y muerte civil. Joaquín Leguina. EL MUNDO, 11 de febrero de 2016.

EJEMPLOS DEL «AFÁN JUBILADOR» DE LOS «JUBILADORES»

Hay muchísimos, aunque dada mi profesión de médico no me queda más remedio que referirme lógicamente a los médicos, estando no solo de acuerdo con la OPINIÓN del autor del susodicho artículo «Jubilación y muerte civil. Joaquín Leguina. EL MUNDO, 11 de febrero de 2016» quien alude a los médicos de la red pública hospitalaria española,  quiero asimismo referirme a los de Atención Primaria, coincidiendo con él en que se trata de un auténtico «ejemplo sangrante»: la excusa o justificación de esos “jubiladores”, ciertamente gestores y directores sanitarios tanto autonómicos como de toda España, no deja de ser una real falacia o mentira porque no es cierto que prejubilar o jubilar a los mayores / ya «viejos», para ellos y mucha gente, suponga crear empleo; tampoco lo es lo de «prejubilar o jubilar» forzosamente a «médicos veteranos» con ese fin para dar trabajo a los más jóvenes: es evidentemente falso, además engañoso y perjudicial tanto para estos últimos como para los pacientes; por un lado porque se les hacen contratos efímeros y en general se les pagan honorarios bajos e injustos, por otro -referido al servicio que se presta a la población- porque con mucha probabilidad se va a deteriorar dada la más que probable mejor preparación y experiencia clínica de quienes se va a jubilar. En cualquier caso, ese deterioro y perjuicio afecta gravemente a las finanzas de la Seguridad Social puesto que significa un innecesario e inmenso coste en pensiones, y en definitiva tener presente y nunca olvidar: ¡LA JUBILACIÓN ES UN DERECHO, PERO NUNCA UNA OBLIGACIÓN!

About the autor:

Especialista en Medicina de Familia y Pediatría. Máster en Psicología Clínica y Psicoterapia

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